El control de esfínteres es el proceso de aprendizaje de los hábitos higiénicos relacionados con la micción y la defecación que tiene lugar durante la infancia. Este se da alrededor de los 2-3 años, aunque esta edad varía según la madurez de tu peque.
¿Cuándo se debe iniciar?
El control de esfínteres se debe iniciar cuando:
● Sea capaz de mantenerse seco o seca al menos 50 minutos.
● Pueda estar sentado con tranquilidad en el inodoro durante varios minutos.
● Tiene algunos signos de “notar” que está mojado o sucio.
● Es capaz de seguir órdenes sencillas.
● Existe acuerdo y colaboración por parte de todos los contextos en los que se desenvuelve el niño o niña.
¿Qué podemos hacer en casa?
Para trabajar en casa el aprendizaje de los prerrequisitos necesarios se recomienda lo siguiente:
● Trabajar el aprendizaje de palabras relacionadas con el uso del baño. Por ejemplo, pipí, caca, orinal. Intentaremos que las asocie, las diferencie y entienda lo que significan.
● Fomentar el aprendizaje de las partes del cuerpo relacionadas con el pipí y la caca. Podemos aprovechar la hora del baño para que las aprenda señalándolas, incluso que vea a la familia haciendo pipí para que comprenda cómo se usa el váter.
● Sentarlo en la taza del baño para que no le dé miedo el agujero del váter, ni el ruido de la cisterna y, así, vaya tolerando poco a poco el entorno.
● Hacer que entienda lo que es estar mojado y estar seco. Podemos hacerlo con juegos de agua, mojándose directamente o mojando algún objeto para que lo toque y que luego lo diferencie de otro que esté seco. Cuando veamos que entiende los términos, podemos preguntar si el pañal está mojado o seco, y conseguir que lo asocie a la sensación de hacer pipí cuando se sienta mojado.
● Promover el aprendizaje de los conceptos sucio y limpio. Cuando veamos que está intentando hacer caca en el pañal, le explicaremos lo que está haciendo para conozca el concepto. Una vez acabado, le preguntaremos si está limpio o sucio, incluso enseñándole lo que hay en el pañal.
● Enseñaremos a ir al baño. Trabajar la orden de que llegue al cuarto de baño de forma independiente cuando se lo indiquemos. Al principio, si no lo entiende, le guiaremos y le aplaudiremos mucho para que sepa lo bien que lo ha hecho. Después, intentaremos que llegue a seguir la orden sin ese apoyo.
● Fomentaremos la autonomía en el vestido. Potenciaremos el aprendizaje de bajarse el pantalón y la ropa interior, y después subirlo todo.
Algunas consideraciones
Debemos observar señales de madurez y control de la vejiga y del intestino. Es decir, ir observando que permanezca seco durante varias horas, que se despierte de la siesta seco, o incluso, que solo haga caca una vez al día para tener idea del control de su vejiga.
Todos estos aspectos deberían estar presentes para iniciar la enseñanza del control de esfínteres. Tened en cuenta que cada niño tiene su propio ritmo y maduración y que estas habilidades se irán consiguiendo progresivamente.
Comenzaremos trabajando exclusivamente el control de esfínteres diurno. El nocturno se iniciará cuando el diurno se haya consolidado. Generalmente este se suele iniciar un año después de forma espontánea, ya que el músculo está ejercitado.
Se recomienda elegir un fin de semana largo o las vacaciones para que haya una dedicación máxima al proceso, y que se inicie con una persona y en un ambiente concreto antes de generalizarlo. Es preferible elegir fechas como la primavera o el verano por el uso de ropa más ligera.
En cuanto a los adaptadores de WC u orinales, recomendamos elegir lo que creáis que el niño va a tolerar mejor. Habitualmente, suele ser mejor usar de primeras el WC, pues es más generalizable el aprendizaje, ya que fuera de casa no tendrá orinal. Esto es especialmente relevante en aquellos peques que presenten conductas de rigidez cognitiva. Así mismo, con el uso del WC, se recomienda que los pies queden apoyados en vez de colgando en el aire. Esto facilita la evacuación por mejora de la posición ergonómica, pero, sobre todo, eliminamos la sensación de inseguridad, principalmente cuando tienen miedo a caerse por el hueco.
Por otro lado, hay niños con los que viene bien usar un tablero de tipo economía de fichas para ir reforzando el uso del váter. Aquí os dejamos uno que os hemos preparado para la ocasión. Sólo tienes que descargar de forma gratuita.
¿Y si tu peque presenta alguna alteración del neurodesarrollo? Dependiendo de sus dificultades adaptaremos todo el proceso. Si no tienes claro cómo, deja que nuestro equipo de Terapeutas Ocupacionales te oriente.
